17 de desembre de 2014

Happy Halloween



Hubo una vez en una noche de Halloween, unos niños, Juan y Pedro, que eran muy amigos, que se encontraron una brújula que no era normal. Era una brújula que cuando marcaba a un niño se convertía en lo que se había disfrazado. 

Entonces, al ver a un niño dijeron:

—¡Tírale un trapo encima!— exclamó Pedro.

—¡Muy buena idea!— le contestó Juan.

Y el niño se convirtió en fantasma.

Luego, se fueron a casa de uno de ellos, cogieron un trapo y se lo pusieron encima. Pero sin querer, mientras iban caminando, apuntaron a otros niños vestidos de terror y se convirtieron en unos monstruos que hacían mucho miedo y entonces, éstos, se vengaron de ellos apuntándolos con la brújula.

Mientras, en el concurso de disfraces, los jueces dijeron: 

—¿Por qué no empezamos el concurso de baile?

Hicieron el concurso y todos los que estaban embrujados tenían que ganar el concurso para volver a ser normales puesto que lo dijo la bruja que había sido la creadora de la brújula.

—¡Eh! ¿Y si nos juntamos todos y ganamos el concurso?— dijeron Juan y Pedro.

Todos los otros dijeron:

—¡Sí!

Se juntaron y ganaron el concurso y cuando se volvieron normales, los dos amigos dijeron:

—Lancemos la brújula a un pozo y así nos aseguraremos de que nunca más se pueda abrir.

—¡Vale!— dijeron todos.

Actualmente todavía el pozo está aquí, en la Sénia y quién sabe...



Adahi Allepuz Fora.
Escola Jaume I, de la Sénia.


*Conte premiat en la categoria primària en el V Concurs de microrelats de terror 2014, organitzat per la biblioteca amb el suport dels departaments de Català, Castellà i Llengües estrangeres de l'Institut Cristòfol Despuig.