17 de desembre de 2014

13



Son las nueve de la noche. El restaurante está llenísimo, menos mal que habíamos reservado mesa. Estoy cenando con mi manager y mis ayudantes. También ha venido el director del auditorio y su mujer; y Pedro, el presentador.

La ternera está exquisita. Antes ha venido una mujer a decirme que a las once irá a ver mi espectáculo. Se llama Sara y es preciosa.

—Con todos ustedes, ¡el mago Lucas!

Hay un montón de gente. Menos mal que con los años he perdido el pánico escénico. Empiezo a hablar.

—¡Buenas noches a todo el mundo!

El tiempo pasa rapídisimo entre truco y truco. Ya son las doce. Ahora es viernes 13 ya que hace un segundo era jueves 12. Pero no tengo miedo. No, yo no; no temo a las supersticiones. Es hora del gran truco.

—¿Algún voluntario?

Veo a Sara en la tercera fila que levanta el brazo. Perfecto. Sube al escenario.

—Señorita, métase en el baúl.

El truco consiste en hacer desaparecer a la persona del interior del baúl. Lo abro. Sara no está. Lo cierro y hago unos movimientos con las manos. Ahora tendría que aparecer de nuevo. Vuelvo a abrirlo. Sara no está. Lo abro por segunda vez, y no aparece. El público empieza a susurrar. Yo finjo que todo va bien y exclamo:

—¡Tranquilos, es parte del show!

Ha terminado. La gente aplaude muy fuerte y con ganas de que yo salga a saludar. Cojo mis cosas y ando hacia la puerta, ignorándolos. Subo al coche y me dirijo a casa. Ahora solo quiero llegar a mi hogar y pensar qué ha podido fallar. Maldito viernes 13.

Aparco en la esquina. Desde la calle veo la luz del dormitorio que está abierta. Poco a poco, meto la llave en la cerradura. La giro. Abro la puerta, que hace un ruido a madera rota. Mis pasos lentos resuenan en toda la casa. Subo las escaleras.

En el suelo del pasillo hay un rastro de algo rojo. ¿Qué ha pasado? Algo me dice que es mejor no abrir la puerta de mi habitación.

—¡Dios mío!

Y allí está. Desnuda, tumbada en mi cama. Muerta.



Amàlia Fosch, 2n d’ ESO.
Institut Les Planes, de Santa Bàrbara.


*Conte premiat en la categoria secundària en el V Concurs de microrelats de terror 2014, organitzat per la biblioteca amb el suport dels departaments de Català, Castellà i Llengües estrangeres de l'Institut Cristòfol Despuig.