12 de maig de 2014

Instrucciones para no hacer nada

Para no hacer nada se necesita irónicamente gastar mucha energía. Relaja tu mente, mira fijamente algo inmóvil y concéntrate en él. No muevas ni un músculo, parpadea sólo cuando sea necesario, evita estornudar. Desconecta toda función del cerebro innecesaria, enciérrate en lo más profundo de tu mente, no tengas contacto con el mundo exterior. No mires el reloj, sólo conseguirás ponerte más nervioso. Cuando te hayas asegurado de que no hay ruidos que puedan distraerte o personas haciendo el payaso que atraigan tu mirada y estás tranquilo como cuando duermes, sólo entonces no estarás haciendo nada. Eres una estatua, un cuerpo sin vida. Se recomienda poner un despertador programado para sonar si estás solo porque puede que entres en un estado de coma o hibernación. Quizá no te despiertes del trance en dos semanas, es una advertencia.



Gemma Algueró

1 ESO B