18 de desembre de 2015

Una historia un tanto peculiar


Había una historia que contaba que si no pasabas una prueba, algo malo te ocurriría, alguien se apoderaría de tu cuerpo y mente.

Un simple video de 3 minutos y 22 segundos, un video que no dejaba indiferente a nadie y mucho menos dormir. Ese video que iba de boca en boca por las calles de Francia.

Decían que si mirabas ese video y cerrabas los ojos simplemente un segundo, una especie de espectro se presentaría a tu casa para hacerte morir de la manera más cruel.

Esto empieza un martes, cuando tres amigas, Marta, Ziana y Nina, se encuentran en la habitación de Nina, y como no, hablando del famoso video. Lo mejor de todo es que tenían el video en mano, Marta estaba asustada y con la piel erizada, pero Ziana y Nina estaban empeñadas en mirarlo simplemente por curiosidad o para que no las llamen “cobardes” en su instituto.

Ziana insertó el video en el DVD, llevaban 1 minuto y 45 segundos cuando de repente los padres de Ziana llegaron a casa abriendo la puerta con mucha fuerza y ellas se asustaron y cerraron los ojos. Automáticamente, en ese segundo, el video salió del DVD; se miraron con cara de asombro y no quisieron decir nada al respeto.

Viernes, día 17 de febrero, a las 18:30 horas, Marta estaba en su casa cuando de repente alguien llama a la puerta, exactamente cinco veces; mira por la mirilla y no ve a nadie, así que sigue haciendo sus cosas, cuando de repente siente una presencia extraña dentro de ella, como si no estuviera sola. Se quedó mirando la ventana, durante varios minutos, entonces se inclinó más de la cuenta, y abajo le estaba esperando un perfecto suelo de pinchos.

Viernes, día 17 de febrero, a las 19:30 horas, Ziana se encontraba en la habitación con su hermano haciendo deberes, cuando ella en un milésima de segundo se queda embelesada mirando la ventana y suelta un “José, ¿por qué no morir ahora?”; soltó una carcajada de indiferencia. Cuando se dio la vuelta, se encontró con la ventana rota y con su hermana al suelo cruzada y machacada por unas barras de hormigón.

Viernes, día 17 de febrero, a las 21:45 horas, Nina estaba en la feria con su hermana más pequeña. Su hermana no paraba de decir que se quería subir al tiovivo, así que Nina cedió y se subió con ella. Entre risas y risas, ella empezó a marearse, a encontrarse muy mal, su mente se estaba desvaneciendo y sus ojos se convirtieron en un mar negro, cuando simplemente se levantó y se colocó debajo del mecanismo del tiovivo, haciendo que su cuerpo se convirtiera en comida para cuervos.

Por eso mismo, cuando nos advierten de algún peligro, es mejor prevenir que no correr el riesgo.


Zaida Vázquez Justicia
Institut Montsià, Amposta.



*Conte premiat en la categoria de batxillerat i cicles formatius en el VI Concurs de microrelats de terror 2015, organitzat per la biblioteca amb el suport dels departaments de Català, Castellà i Llengües estrangeres de l'Institut Cristòfol Despuig.