17 de desembre del 2017

El libro maldito


Había una vez un niño llamado Ben. Tenía ocho años y estaba de acampada con su clase en el Bosque de la Literatura. Se llamaba así porque un señor llamado Jon escribió un libro de terror y cuando murió el libro fue maldito.

En este bosque, todas las criaturas monstruosas cobraron vida y escaparon por el bosque. Esa misma leyenda les explicaron sus monitores, pero Ben no creía en esas cosas. Todos los niños, menos Ben, se quedaron tiesos al oírlo, porque tenían que hacer una yincana por allí.

Ben iba por el bosque todo confiado hasta que se miró el brazo y tenía un mordisco, no un mordisco cualquiera como los que le daba su hermana Alba de dos años, sino con dos colmillos. Era de un vampiro. Al instante se le apareció el vampiro delante. Le dijo que le llevara hasta el libro y que si no sabía dónde estaba que lo buscara. Ben no se atrevió a desobedecerle.

Pasó un rato buscándolo hasta que sin saberlo lo encontró, no el libro de verdad, sino uno de mentira (el premio de la yincana) y se lo dio sin saberlo.

Un rato más tarde, Ben encontró el libro de verdad y se lo llevó. Cuando les preguntaron sus monitores que habían aprendido Ben se tapó el mordisco con la manga de la chaqueta y dijo: “He aprendido que no todas las leyendas son mentira” y enseñó el libro.

Y así fue como se rompió la maldición del Bosque de la Literatura.


Marina Barrios Pescador
Escola del Poble Nou del Delta


*Premi especial concursants novells en la categoria de primària en el VIII Concurs de microrelats de terror 2017, organitzat per la biblioteca de l'Institut Cristòfol Despuig.

Los niños fantasma


Esta es la historia de unos niños que habitaban un campamento encantado. Pasó hace cinco años. Eran solo tres: se llamaban Pablo, Juan y Biel.

El día 1 de noviembre quisieron ir a un campamento en Campredó, lo que no sabían era que allí estaba el hogar de todos los espíritus del día de Todos los Santos.

Sin temer nada, los niños salieron a fuera a ver les estrellas y entonces se encontraron a miles de fantasmas volando por el cielo oscuro de la noche. Todos los fantasmas y espíritus de gente muerta salieron de sus tumbas para conseguir más víctimas y cuerpos que habitar.

Los tres niños se quedaron boquiabiertos al ver tantos fantasmas. Los espíritus fueron a por ellos y, en un instante, sus almas salieron volando y sus cuerpos se enterraron en la arena por si solos.

Desde ese día nadie supo más de ellos y ahora sus espíritus vagan por el mundo buscando nuevas almas y cuerpos que habitar.


Arnau Rodriguez Luna
Escola Cinta Curto (Tortosa)


*Conte premiat en la categoria de primària en el VIII Concurs de microrelats de terror 2017, organitzat per la biblioteca de l'Institut Cristòfol Despuig.

Ella es mi amiga


Tengo una amiga, se llama Emeli. No come, no duerme y no respira. Mis padres no la pueden ver y tampoco mis amigos. En el patio juego con ella.

Un día, mis amigos se empezaron a reír de mí porque decían que yo jugaba sola. Mi maestra me vio llorando y me preguntó que qué me pasaba. Yo le dije que los niños se reían de mí porque jugaba sola pero... no era verdad, yo jugaba con mi mejor amiga Emeli. Mi maestra me preguntó que quién era ella y yo le contesté que siempre la tenía a mi lado. La profesora me miró y se empezó a reír. Ella dijo que Emeli no existía.

Emeli se enfadó con la maestra y, al día siguiente, la profesora no apareció. Vino una sustituta. Yo le pregunté por la maestra y ella me respondió que estaba enferma y que no iba a volver más. Entonces le pregunté a mi amiga si mi maestra dormía para siempre y ella me dijo que sí y no me quiso explicar nada más.

En otra ocasión, mi mamá me dijo que ya era mayor para jugar a que Emeli existía y que dejara de jugar a juegos de críos pequeños. A Emeli le sentó muy mal ese comentario y tres semanas después mi amiga desapareció. Yo la buscaba por todas partes, pero no la encontraba. Entonces, mi papá me dijo que tenía que hablar conmigo y me dijo que mamá había ido a un lugar mejor... En ese mismo momento, empecé a llorar y Emeli apareció a mi lado. Yo, muy enfadada, le dije :

—¡HAS SIDO TÚ! ¡TÚ HAS MATADO A MI MADRE Y TAMBIÉN A MI MAESTRA! ¡VETE! YA NO QUIERO SER TU AMIGA.

Emeli llena de furia por dentro se marchó, pero no tardó mucho en volver.

Esa noche me fui a dormir temprano y ya no desperté. Ahora Emelli y yo tenemos una amiga llamada Clara. Es la única que puede vernos.

Y TÚ, ¿NOS PUEDES VER?


Yanira Casanova Vela
Escola Consol Ferré (Amposta)


*Conte premiat en la categoria de primària en el VIII Concurs de microrelats de terror 2017, organitzat per la biblioteca de l'Institut Cristòfol Despuig.

El mañana no existe


Era un día normal y corriente. Me levanté de la cama muy tranquilo; mis padres y mi hermano aún no se habían despertado. Me fui a jugar a la tablet; pasó un rato y todavía no se habían levantado. Me fui a su habitación y no estaban, solo había una llave y una hoja que ponía:

¿Por qué?

Giré la hoja y ponía el número 9201. En ese momento me inquieté completamente, miré por el balcón y no había absolutamente nadie. ¡No sabía qué hacer!

Estaba completamente solo: no estaba mi cobaya, no había caracoles en el jardín, no había abejas, no había hormigas, no había vegetación. ¡Lo increíble era que yo estaba vivo! No me lo creía, eso era paranormal...

De un momento a otro, empecé a tener náuseas, era como si estuviese borracho. Cada vez tenía más y más y más, hasta que oí una voz que me dijo:

NO HAY MAÑANA.

Estaba pensando, ¿a qué viene el 9201?, así que me puse a investigar. Baje al garaje para ver si había alguna cosa curiosa y encontré una puerta gigante, en la cual yo pensaba que tenía que poner el patrón de números, pero en la puerta ponía:

"La vida al revés es un estrés"

Entonces se me ocurrió poner el patrón al revés. ¡Funcionó! Se abrió la puerta, estaba completamente vacío. Se oyó un gran grito de completo sufrimiento y desespero puro, se empezaron a oír más y más, se estaban apagando y encendiendo las luces, aparecía sangre de la nada, niñas con los ojos llenos de sangre, zombis veloces y hambrientos, más sangre, órganos y cabezas por el suelo, muñecos terroríficos con más sangre, más zombis, apareció la muerte en mi cara, sierras y cuchillas con sangre y las luces se apagaban y se encendían, cada vez más rápido, hasta que se apagaron. Pasaron unos instantes, volví a oír la misma voz de antes que me dijo:

¿Y SI NO HUBIESE MAÑANA?

Me fui corriendo al piso de arriba llorando y pensando ¿Por qué a mi?

Pasaron muchas horas, se hizo de noche pero nunca más se hizo de día hasta que una sombra extraña me llevó a un sitio, que parecía muy feliz, pero en realidad ahorcaban a todo el mundo y los torturaban hasta el fin de sus vidas.

FIN

Y MUERTE...

BUENAS NOCHES...


Biel Gispert
Escola Consol Ferré (Amposta)


*Conte premiat en la categoria de primària en el VIII Concurs de microrelats de terror 2017, organitzat per la biblioteca de l'Institut Cristòfol Despuig.

La nit dels esquelets


Hi havia una vegada un nen que es deia Amadeu. Estava llegint un llibre de por fins que un mag el va mirar per la finestra i li va fer un encanteri al seu llibre.

L’Amadeu es va adormir i mentrestant dormia van començar a sortir esquelets del seu llibre. Va continuar dormint fins que va sentir un soroll: era el soroll d’un dispar d’escopeta.

L’Amadeu es va despertar i es va tornar a adormir i ho va tornar a sentir una altra vegada i una altra vegada... fins que per la finestra va veure el seu amic que li va dir que anava a explorar el bosc perquè havia escoltat uns sorolls molt estranys.

I l’Amadeu li va dir:

—Jo també vinc, Joan, però haurem d’anar en compte perquè he sentit sorolls d’escopetes.

Els estaven caminant per dintre del bosc, anaven caminant i veien esquelets pel terra i sang per tot arreu.

-—Crec que hauríem d’anar cap a casa, Joan— va dir l’Amadeu.

Pam, pam, pam!!!, es va escoltar.

—Què ha sigut això, Amadeu?— va dir en Joan.

—Crec que ha sigut una escopeta. Anem a mirar-ho.

I per allí van trobar una cabanya. Dins hi havia molts esquelets que duien a la mà escopetes.

—Ah ah ah ah ah ah ah ah ah!!! Marxem!— van cridar els dos alhora.

—No, no! Estan sortint esquelets del terra!— van cridar— Estem rodejats!

—Té! Agafa el pal! Xafem-los!

Els van xafar tots i van marxar.

—Els esquelets ens estant seguint i van amb escopeta.

—Corre, puja a la bicicleta i agafa l’escopeta que li he agafat a un esquelet.

—Perfecte!!!

Amadeu la va agafar i va començar a matar-los.

—Corre cap a casa meva que tinc el llibre i si l’obro tornaran a entrar a la història—va dir Amadeu.

—Nooooooooo!— van dir els esquelets.

I conte contat, esquelets guardats!


Jan Pros Baiges
Escola Sant Miquel (Ascó).


*Premi especial concursants novells en la categoria de primària en el VIII Concurs de microrelats de terror 2017, organitzat per la biblioteca de l'Institut Cristòfol Despuig.

Una carta sospitosa


Un dia de boira no es veia res de res, ni la casa més propera ni la font de la plaça... És a dir, no es veia absolutament res. Jo estava sol a casa, mirant la televisió. De sobte, es va tancar la llum i la televisió. Uns minuts després, que a mi em van semblar hores, va tornar la llum, tot semblava igual, excepte una cosa... Hi havia una carta al terra. La vaig agarrar i em vaig asseure tranquil·lament sense saber el que m’esperava. Era una carta anònima.

El que contenia la carta era... No era ni un escrit, ni propaganda, ni res d’això, era tot al contrari. Dins la carta hi havia un dibuix. Sí, sí, no t’has equivocat al llegir ni res, hi havia un dibuix d’un nen que s’assemblava a mi.

El dia següent, a la mateixa hora, es va tornar a tancar la llum i després d’uns minuts va tornar, idènticament que el dia anterior. Vaig veure la carta i la vaig agarrar. Era el mateix dibuix, però amb un petit detall: no tenia cap. En aquell moment, em va recórrer una suor freda per l’esquena. Seguidament, em vaig girar lentament i zas! Era el nen del dibuix amb un ganivet a la mà.

Continuarà...


Jordi Blanch Calvet
Escola Xerta


*Conte premiat en la categoria de primària en el VIII Concurs de microrelats de terror 2017, organitzat per la biblioteca de l'Institut Cristòfol Despuig.

La casa abandonada


Era una nit freda i tot just aquella nit havíem decidit anar d’acampada. Jo sóc en Joan, un nen bastant poruc, però curiós.

Com ja us he dit, aquella nit, la meva família i jo vam anar d’acampada i mentre tots dormien jo, que tinc un dormir prim, vaig sentir un soroll que venia de fora. Intentava ignorar-lo fent veure que no el sentia, però cada vegada era més difícil, ja que el soroll anava sent més i més fort.

Què seria? Un assassí? Un animal salvatge? Dins del meu cap un tsunami d’idees envaïen el meu cervell, que inconscientment enviava ordres de pànic i terror a tot el meu cos. No podia aguantar la curiositat i quan me’n vaig adonar ja estava fora de la tenda de campanya. La meva família dormia com un tronc i la veritat és que no ho entenia; era jo l’únic que sentia aquell soroll? Vaig seguir el rastre d’aquells sons esfereïdors i alhora intrigants i al final del camí em va il·luminar una llum que venia d’una casa abandonada. Però això no responia la meva pregunta: qui feia el soroll?

Òbviament, per la meva curiositat, vaig decidir anar cap a la casa i entrar-hi. A la planta baixa no hi havia res, però feia una temor increïble. En aquell moment, em tremolaven les cames, volia cridar els meus pares, però no podia perquè em vaig quedar sense veu, el meu rostre era pàl·lid com el paper... Al meu voltant les imatges es repetien, allà on mirava un missatge ressonava dins del meu cap: “Fuig d’aquí!”. Quan vaig anar a la planta de dalt, em va sorprendre molt veure un plat de menjar que encara estava calent. Era un plat de sopa de lletres i em vaig quedar sense respiració en veure que les lletres s’organitzaven per repetir el mateix missatge: “Fuig d’aquí!” Només em quedava una planta per veure, el soterrani, la planta més sospitosa de totes.

Quan estava al soterrani, vaig sentir altra vegada aquell soroll inquietant. Mirava per totes bandes i no hi havia res. Només em quedava una porta per obrir: una part del meu cos la volia obrir i una altra no, però la curiositat va guanyar a la temor i vaig obrir la porta. Darrere d’ella hi havia una dona amb la cara tota plena de ferides, amb roba mig esgarrada i unes ungles esmolades i punxegudes i... Em va saltar al damunt!!! En aquell moment vaig tancar els ulls i em vaig desmaiar.

De sobte vaig començar a sentir veus llunyanes que em resultaven familiars:

—Joan, Joan! Desperta’t, fill. És hora de tornar a casa!

Quan vaig obrir els ulls estava dins la tenda de campanya amb els meus pares. Per sort havia sigut tot un malson, més ben dit, un terrible malson.


Guillem Bertomeu Roca
Escola Sant Miquel (Deltebre)


*Conte premiat en la categoria de primària en el VIII Concurs de microrelats de terror 2017, organitzat per la biblioteca de l'Institut Cristòfol Despuig.

La torre maleïda


L’home del temps havia informat del temporal del cap de setmana: boirines i tempestes. La petita colla de nens, Joan, Sara, Marc, Dani i Joana, feia temps que havien planificat aquesta sortida i res els pararia. Anaven a passar un cap de setmana d’aventures a una torre, als afores d’un poble del Delta. Dani, el més caut, s’havia informat, per Internet sobre l’edifici i la seva història. Va explicar als seus amis que la torre, i els volants, era terra de llops. La Joana va riure, juntament amb els seus amics, i va dir que això eren llegendes urbanes. L’excursió seguia endavant.

L’autobús els va deixar davant mateix de la torre. Era tot un espectacle: es veia alta, solitària i, darrera la gran lluna plena, semblava encara més majestuosa. Allà estava, la torre de la Carrova.

Tal com va pronosticar el meteoròleg, feia fred i pareixia que s’apropava boira. La veritat és que tot plegat els produïa una mica de por. L’encarregat de manteniment els va deixar les claus i els va avisar d’una forta boira que envoltava tota la zona.

No havien passat deu minuts de la marxa del patró que tot es va emboirar i els xiquets i xiquetes van entrar a la torre. Es van repartir les habitacions i, de seguida, van decidir agafar les llanternes i sortir a recórrer els voltants. Però... la porta estava tancada i les claus s’encallaven al pany i no giraven. Així que van acordar quedar-se a una habitació, explicant acudits, històries i decidint què farien el dia següent.

Aleshores, el Marc va sortir de l’habitació mentre tots estaven distrets. Un so suau, com un campaneig dolç i embriagador, va cridar la seva atenció. El tenia hipnotitzat, pràcticament sense voluntat. El campaneig venia de la part més alta de la torre. Marc, espantat, caminava escales a munt, no veia res i, al sortir al terrat, una forta boira el va envoltar.

—On és el Marc?— va dir el Joan.

Tots plegats el van cridar, però no van tenir resposta. Estaven molt preocupats quan, de sobte, van sentir un udol al terrat. Això va fer que encara es preocupessin més pel Marc. Aleshores, van pujar al punt més alt de la torre i allí estava udolant a la lluna, un llop.

Estaven petrificats de la por. La Sara no podia deixar de mirar la pell de l’animal, els seus ulls.

—Correu!— va dir el Dani.

Però no van ser a temps, l’animal ja era davant les escales.

—Marc!— va cridar la Sara, que acabava de relacionar els ulls del llop amb el seu estimat amic.

Els quatre nens es van posar en rotllana, recordant els seus bons moments, mentre una humida i espessa boira els envoltava.

Ja era diumenge a la tarda, quan l’autobús sortia, però els nens no hi eren. Una setmana després, mentre tothom havia participat en la recerca dels nens desapareguts, l’encarregat va veure cinc llops corrents pels voltants de la torre.


Maria González Rojas
Escola Consol Ferré (Amposta)




*Conte premiat en la categoria de primària en el VIII Concurs de microrelats de terror 2017, organitzat per la biblioteca de l'Institut Cristòfol Despuig.


13 de novembre del 2017

Treballs premiats del concurs Fotofilosofia 2017

Aquí teniu els tres treballs premiats del concurs Fotofilosofia, un concurs de fotografia de temàtica filosòfica per als alumnes de l'Institut Cristòfol Despuig de Tortosa.













Enhorabona!

17 d’octubre del 2017

Convocatòria del VIII Concurs de microrelats de terror


S’acosta el dia de la Castanyada i, una vegada més, la biblioteca de l’Institut Cristòfol Despuig de Tortosa et proposa la lectura de novel·les i contes de terror perquè et vages ambientant.



Per celebrar-ho ha muntat un expositor amb una selecció de llibres perquè no hages buscar-los i convoca el VIII Concurs de microrelats de terror, un concurs literari obert totes els centres educatius de primària, secundària i cicles formatius de les nostres comarques.

Si t’agrada llegir, vine a la biblioteca i endús-te els llibres que vulgues. Si vols, consulta la guia de lectura al catàleg ePèrgam o el nostre tauler a Pinterest. I si t’agrada explicar històries de temor, anima’t i participa en el concurs!

Envia el teu relat a biblioteca@insdespuig.cat

Tens temps fins al 20 de novembre de 2017.

No oblides d’anotar el teu nom complet, el curs i el nom l’escola o institut on estudies.


No tingues temor!


Les bases del consurs són aquestes:

1. Podrà ser presentat qualsevol relat breu, de temàtica terrorífica.
2. Tots els textos hauran de ser originals i no han de sobrepassar una cara de foli d’extensió.
3. Cada alumne podrà presentar el seu relat en castellà, català, anglès o francès.
4. Els participants faran constar el seu nom complet, la categoria en la qual concursen (primària, secundària o batxillerat) i l’escola o institut on estudien.
5. Els treballs s’han d’enviar per correu electrònic a l’adreça biblioteca@insdespuig.cat abans del dia 20 de novembre de 2017.
6. Els treballs premiats es publicaran al bloc de la biblioteca Calaixó de sastre i també a la Mediateca en format de llibre electrònic.
7. El jurat es reserva el dret a deixar desert el premi si considera que les obres no tenen uns mínims de qualitat.


Descarrega’t el cartell amb les bases del concurs.