9 de gener del 2014

El monstruo del pozo



Quemada es un pueblo abandonado. A las afueras hay un bosque y en el bosque una casa. en la casa vive un matrimonio joven con sus dos hijas gemelas Paula y Sofía. Paula y Sofía siempre jugaban por ahí hasta que un día cayeron a un pozo. Dentro del pozo había una puerta y como era la única salida, entraron. La puerta se cerró de golpe, así que no tuvieron más remedio que seguir. Llegaron a un laberinto y dentro de él encontraron a un elfo mágico. Para salir dibujaron una puerta y la cruzaron. Llegaron a una sala. En la sala había un banquete y a un extremo de la mesa, un monstruo. Delante del monstruo había un plato con dos ojos. El monstruo no se movía, estaba quieto. Paula empezó a andar y vio unos cuadros. Eran como una maldición donde se leía que aquel que comiera algo del banquete, el monstruo se lo comería. Paula no lo creyó, así que comió una mazorca de maíz. El monstruo se activó, cogió los ojos y se los puso en las manos y empezó a perseguirlas. La puerta se cerró y el monstruo las cojió y se las comió. Desde aquel día todos los Halloweens Paula y Sofía iban al pozo a advertir a los niños que no jugaran por ahí.

Alba Meseguer
Escola Consol Ferré, Amposta


*Conte premiat en la categoria primària en el IV Concurs de microrelats de terror 2013, organitzat per la biblioteca amb el suport dels departaments de Català, Castellà i Llengües estrangeres de l'Institut Cristòfol Despuig.